Comentarios en torno a #spanishrevolution
Hay muchas interpretaciones posibles del fenómeno de protestas iniciado en España y que ahora empieza a extenderse en algunas ciudades de Europa. Hay tres características notables que emergen en este fenómeno.
El primero es el carácter, a la vez, directo y proactivo que lo inspira. Lo que la teoría de la ciudadanía contemporánea viene notando es la idea de “democracia inmediata”. En palabras de Isidoro Cheresky:
Esta presencia ciudadana multifacética, heterogénea, tiene el rasgo común de la inmediatez, en el sentido de la interpelación al poder político, en sus figuras centrales y del apremio en la espera de respuestas, bajo el imperativo de la acción directa (…) La acción vecinal, local o social, según los casos, se despliega sin encontrar ni resistencias ni interlocutores institucionales que se diferencien en la protesta misma.
Estos conceptos, derivados de las obras de Dominique Schnapper y Pierre Rosanvallon son conocidos en el análisis político. Lo novedoso, sin embargo, es el carácter asociado a una plataforma concreta y precisa de reclamos, cuando por lo general siempre se han observado en forma reactiva o de veto.
La segunda característica saliente es el carácter “coordinativo” de la acción colectiva. Sería un error es pensar que se trata de un fenómeno “organizado”. No se trata de valorar superficialmente si la movilización es espontánea, o no. Se trata de entender que no responde a las lógicas de acción colectiva propias de los fenómenos sociales cooperativos, como los partidos políticos o sindicatos. La teoría de los juegos distingue (con variaciones en la nomenclatura) entre dos estructuras de la acción colectiva: los juegos de coordinación y los juegos de cooperación. En el segundo caso, es necesario que una organización aporte incentivos a la acción. Un partido político premia a los militantes con favores o cargos. Un sindicato castiga a los que no participan en movilizaciones. En los juegos de coordinación, el fenómeno es distinto. Todos tienen el mismo interés en lograr un bien. Solo necesitan enterarse que los demás lo tienen y que hay oportunidades concretas en las cuales actuar.
Y en ese sentido, lo que la agitación en la cuenca del Mediterráneo que hemos conocido este año nos muestra como las nuevas tecnologías hacen posible estas formas “coordinativas” ¿Cómo influyen las nuevas tecnologías en este tipo de acción? Lo que permite el uso de las nuevas tecnologías es darle visibilidad a situaciones que de otras manera serían invisibles. Si me conecto a Facebook y leo en mi timeline 3 veces en una semana que un amigo dice que busca trabajo, entonces puedo entender que mi situación personal de desempleo no es algo que me pasa “solo a mí”, sino que es un problema social general. Todo sin intervención de medios masivos. Con ello, los intereses coincidentes se identifican rápidamente y se puede pasar a la acción coordinada sin necesidad de un liderazgo claro que genere un relato central sobre un problema o una acción a tomar.
La última característica (y la más interesante) de la #spanishrevolution es que demuestra la capacidad de un movimiento de: 1) canalizar un descontento particular, 2) articular una pluralidad de demandas. Una importante cantidad de analistas, desde que se empezó a debatir el impacto de Internet en la democracia, se ha preocupado por la “balcanización” de la política. De acuerdo a ésta idea, Internet nos lleva a discutir menos y a limitarnos a buscar en Internet aquello que confirma nuestros propios prejuicios. En palabras de Cass Sunstein:
Las nuevas tecnologías, categóricamente incluyendo Internet, están dramáticamente aumentando la habilidad de la gente de escuchar ecos de su propia voz y de amurallarse de otros (…) En un sistema en que cada persona puede “personalizar” sus propio universo comunicacional, hay un riesgo que la gente haga decisiones que generen muy poca información, por lo menos hasta el punto en que las decisiones individuales no son tomadas con referencia a un marco de beneficios sociales.
Lo interesante en este caso es que muestra como una protesta muy particular contra la “Ley Sinde” puede pasar a recibir demandas mucho mas complejas, como reformas a al sistema político y a la política económica en general.
Le queda a este movimiento el desafío de perpetuarse en una agenda de acción política a través del tiempo y lograr efectividad en los reclamos.
Ilustraciones: StephaneMGrueso(Flickr)|Ana _Rey(Flickr)
Temas: #spanishrevolution, ciberactivismo, comunicacion politica, España, Ley Sinde, politica 2.0, redes sociales
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